La Estación de Nieblas

Reseña: Imperios

Yermo Editorial vuelve a sorprendernos con otro cómic que apunta maneras de convertirse en un gran éxito de ventas: imperios, sacado de las fraguas de la editorial francesa Oxymore que ya sabéis que está encabezada por Jean Luc Istin, y que viene a plantearnos un nuevo universo de fantasía épica, de duración no determinada y fraccionado en distintos clanes o sagas.

Se trata de una nueva serie abalada por 2 pesos pesados del cómic europeo, especialmente de la fantasía. Por un lado Jean Luc Istin que ya os he mencionado y por el otro Nicolas Jerry, siendo este último quien lleva la voz cantante en la construcción de este nuevo universo.

Si no os suenan, os recordaré que Istin es creador de universos como las tierras de Arran, Conquistas  o West Fantasy, y que Nicolas Jerry no es otro que su brazo derecho encargado de dar forma a muchas de las series de Arran, como Enanos, Las Tierras de Ogon, etc… es decir, que estamos ante un tipo muy curtido en lo que a universos del cómic de fantasía épica se refiere.

Y para la ocasión Yermo nos trae una edición en un formato ya clásico en este tipo de series: un tomo en tapa dura en cuyo interior encontraremos 2 álbumes europeos. Es decir, una edición similar a todas las obras que os he mencionado antes. Argumentalmente, cada álbum será independiente aunque todos estarán enmarcado en un ciclo que abarcarán 4 álbumes franceses.

En lo que a la parte artística se refiere, tenemos en el primer tomo al cordobés Miguel Ángel Ruiz. Que hace un trabajazo brutal. Y en el segundo a Vax, un dibujante al que ya hemos visto en el segundo volumen de Las Tierras de Ogon.

¿Y que nos plantea esta Imperios? ¿Qué nueva vuelta de tuerca nos trae Istin y Jerry con este universo para que no se solape con todos los que han ido creando anteriormente?

A ver, recordemos que aunque Istin sigue a tope con su mundo de Arran (que es su gran obra maestra hasta la fecha y el único universo plenamente desarrollado a día de hoy), todas las series que lo conforman no son propiamente suyas si no que son trabajos que creó para la editorial francesas Soleil. Así que después de crear su propia editorial, esa Oxymore que os he comentado, el tipo no se ha cortado un pelo y se ha lanzado a aplicar la misma fórmula que ya empleó en Arran conformar nuevos universos. Ya reseñé por aquí aquella West Legend, donde fusionó fantasía épica y western, Yermo tiene anunciada Titanes, que es un mundo de fantasía con inspiración griega, y entre manos tenemos esta Imperios que de nuevo usa la fantasía heróica clásica como base pero en esta ocasión la ambienta en un universo más oscuro de lo habitual y muy basado en civilizaciones que existieron en la vida real. En este primer volumen por ejemplo hemos visto muy claramente a los romanos y vikingos.

El resultado en mi opinión es la serie más similar en cuanto a estilo con la clásica elfos de todas las mencionadas. Efectivamente no vamos a tener las razas clásicas de la fantasía (ni elfos, ni enanos, ni orcos), pero si que vamos a encontrar multitud de clanes, razas propias y criaturas que nos recordarán a aquellas otras.

Para que os situéis un poco, el mundo en el que nos encontramos está dividido en 3 grandes reinos: uno central y dominante llamado Volorea, cuya época más gloriosa ya pasó y ahora se encuentra dividido en infinidad de clanes que se mueven de forma independiente, uno al norte llamado Vaarangard poblado por esa suerte de vikingos que os comentaba, y otro al sur donde habita una civilización que se basa más en la magia y el chamanismo.

Además de estos 3 imperios, contamos con una raza oscura que permanece amenazante refugiada bajo tierra, pero que ya en estos primeros álbumes vemos que tendrá mucha importancia en las historias.

Con este planteamiento como base, en cada álbum iremos conociendo a nuevos personajes pertenecientes a alguna de estas facciones. En el caso del primero, llamado: La compañía de las sombras, conoceremos a Tulas, un capitán en horas bajas que se verá envuelto en una persecución tras recoger a un recién nacido y su hermana huérfanas, que tienen un rol fundamental en el futuro del imperio Kana Nuiba del sur.

Esta es una historia muy aventurera, con muchos elementos de historias de piratas pero que al mismo tiempo funciona perfectamente como introducción al universo. Ya que nos hablará un poco de la situación de los clanes, la relación entre algunos de los reinos, parte de cómo funcionan, etc…

La segunda se llama la compañía del lobo gris, y volvemos a contar con una huérfana perseguida como protagonista. En esta ocasión se trata de una niña mestiza, medio humana medio aeldar (que son esas criaturas del submundo que os comentaba antes) que según vaya creciendo irá viendo como su sangre no humana se va haciendo cada vez más visible y como esto hará también que cada vez más repudiada por todos a su alrededor.

Un relato muy entretenido, con un esquema clásico que hemos visto muchas veces de crecimiento de la protagonista y aceptación, pasando de ser una marginada a alguien capaz de valerse por si misma. Sin ir más lejos es una de las estructuras más comunes en los álbumes de enanos u orcos y goblins, con lo que esta historia en concreto si que me ha recordado más a las de Arran.

Eso si, tengo que subrayar lo que he dicho antes y que realmente ha terminado siendo el elemento más distintivo de la obra y de este universo para mi. Y es el de la oscuridad que lo impregna todo.
Estamos ante un mundo en horas bajas, donde hay clanes que ansían la gloria del pasado e intentan hacer detonar la guerra, religiones que se aprovechan de la situación para dominar imperios e infinidad de mercenarios y buscavidas que solo actúan por interés propio o por el de su cuadrilla.

Así que todo esto conforma un ambiente general gris y bastante decadente, muy alejado del brillo y el colorido de Arran por ejemplo, que además toma aún más fuerza cada vez que aparecen los Aeldar, estos seres subterráneos que por trasfondo y apariencia me recuerdan muchísimo a ese Elric y su reino de Melniboné. En general, la ambientación me parece más similar por ejemplo a la serie de La Catedral de los Abismos que a cualquier otra, lo cual desde mi punto de vista, es un punto a favor ya que a mí me encantan estos universos menos brillantes y más en horas bajas.

En lo que respecta a la construcción de historias y personajes, no puedo añadir absolutamente nada a lo que ya he dicho en reseñas de West Legends o Arran. Y eso es algo bueno y malo a la vez. Lo bueno es que volvemos a tener relatos muy entretenidos, con mucho feeling aventurero, personajes profundos que se desarrollan muy bien y una gran sensación de estar viviendo dentro de un mundo vivo que evoluciona y crece en cada página. Lo malo es que cambiando un par de detalles en la ambientación esta historia podría haber formado parte sin ningún problema de cualquier universo previo de su autor y, de nuevo, eso vuelve a dejar caer otra gotita dentro del vaso de los que venimos siguiendo sus cómics desde hace años. En mi caso, ¿se ha desbordado ya este vaso y me he hartado de su estilo? Ni de coña, de hecho creo que yo no tengo un vaso para estas historias si no una garrafa de 10 litros. Así que no hay problema. Pero si puedo entender que haya gente que le vea las costuras más rápidamente a estas obras si viene coleccionándolas todas, ya que siempre queda esa extraña sensación de que las historias de Arran, Imperios o West Legends podrían ser perfectamente intercambiables las unas con las otras y, al final, nadie lo notaría.

Ahora, si estabas dudoso de entrar en Arran pero no te atrevías por su gran extensión. Si te fijaste en West Legends y te echó para atrás porque tenía ese componente Western cuando tu buscabas una fantasía heróica más pura. Pues aquí acaba de llegar tu autobús, ahora si que no tienes excusa para subirte a él porque esto es lo que buscabas. Esto pinta que que está planteado para ser el universo de Arran dentro de la editorial Oxymore, ya dependerá de la acogida que tenga el que se extienda más o menos. Pero por el momento me parece la mejor opción que hay si buscabais algo similar.

En cuanto a la parte artística, Jerry se ha rodeado en esta ocasión de auténticos cracks tanto en las tintas como en el color, y gracias a ellos este nuevo universo empieza pisando fortísimo a la hora de entrarnos por los ojos. Tenemos esos patricios pseudoromanos con sus brutales armaduras, los guerreros del norte, estos aeldars oscuros que imponen solo con verlos, y luego por supuesto las recreaciones de ciudades y localizaciones varias tan épicas. Ya solo en las primeras páginas del tomo Miguel Ángel Ruiz se marca unas viñetas que te dejan con la boca abierta. Así que raro sería que en este aspecto el cómic os defraudase.

Y cierro ya comentando que el tomo se completa con un glosario muy útil para repasar términos que se usan durante la obra y con algunos bocetos que siempre son interesantes de ver. En conjunto queda un volumen muy completo, que me ha gustado mucho y que pienso seguir comprando con ganas. Queda recomendado para los amantes de la fantasía épica, sobre todo para aquellos que no les importe prescindir de los elementos más clásicos del mundillo y cambiarlos por otros de cosecha propia y, sobre todo, para aquellos que tengan predilección por los universos con un toque más oscuro y decadente.

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