La Estación de Nieblas

Reseña: Dark Angel

Pues hoy traigo de vuelta a Kia Asamiya, mangaka del que hablamos en detalle durante este Primeras Impresiones que le dedicamos a Silent Möbius y del que todavía nos quedaba pendiente una obra de las que nos llegaron en 2024 gracias a Mangaline. Y esta no es otra que Dark Angel.

Sobre Asamiya os dimos un montón de información en aquel Primeras Impresiones que os recomiendo que escuchéis, así que ahora no voy a mencionar demasiado, solo quiero destacar que es un autor icónico de los años 90, de los que ayudó a introducir el manga en occidente y del que en España no se había publicado desde aquella época, con la excepción del tomo único Batman el hijo de los sueños y alguna colaboración puntual con editoriales americanas.
Así que cuando Mangaline anunció su regreso dentro de esa línea que han llamado Biblioteca Asamiya, todos los que suspiramos por el manga de aquella gloriosa época saltamos de alegría.

Dark Angel nos llega, al igual que Silent Möbius, en un auténtico tochal, en este caso es un tomo integral donde quedan recopiladas las 1000 páginas de los 5 tankoubons originales de la obra. Tiene la particularidad además de contar con unas proporciones algo particulares: 180 de ancho x 210, para que os hagáis una idea el tomo de Silent Möbius mide 150 x 210, es decir, que es 3 centímetros más ancho de lo habitual, lo que le da un aspecto bastante cuadrado y único. Así que entre esas dimensiones y la cantidad de páginas, la verdad que estamos ante un volumen que impone pero que es sorprendentemente manejable y cómodo de leer. Obviamente no es como leerse un tomito B6, pero las calidades son buenas, el tomo es flexible y la impresión está bien medida para que todo pueda verse y leerse sin problema. Algo de lo que ya podrían aprender otras editoriales mucho más grandes.

Dark Angel es un manga que Asamiya empezó a publicar originalmente en 1992, 4 años después de Silent Möbius y 6 después de Vagrants, que fue su primera serie. Digamos que entra dentro de su etapa inicial, aunque aquí vemos ya cierta evolución, especialmente en el tema del dibujo como luego hablaremos.

Para empezar, quiero lanzar aquí un aviso a navegantes, con luces rojas parpadeantes, porque creo que es algo MUY importante que hay que saber antes de entrar a leer la obra: Dark Angel es un manga que está sin finalizar. El manga terminó en su 5º volumen y en ese momento la historia apenas estaba arrancando. Ahí lo dejo.

En cuanto a la historia, nos vamos a mover en un género que es muy extraño de ver en los mangas de Asamiya. Este hombre es todo un experto en la ciencia ficción, el space opera y temás así más tecnológicos y futuristas, pero en esta ocasión nos trae aquí una obra de fantasía heroica. Una fantasía heroica muy Asamiyesca, pero fantasía heroica al fin y al cabo.

Nos vamos a ir a un mundo dividido en 5 reinos: uno central que hace las veces de gobierno principal, y 4 más que lo rodean. Cada uno de estos 4 países está liderado por un Gensei, un monarca con habilidades especiales que cuentan con una espada para identificarles.
El manga comienza justo cuando Dark asume el rol de Gensei de uno de estos reinos, y debe partir hacia el imperio central para notificar el fallecimiento del anterior.

Y así, acompañado por la ninfa Kyoh (que es algo así como la campanilla de Peter Pan pero versión chica sexy propia de Asamiya) empieza el que apunta ser el clásico viaje del héroe.

Al principio el manga nos va introduciendo las reglas de este mundo, con cosas como: nadie puede acceder a los imperios vecinos sin permiso o los Gensei no pueden enfrentarse entre ellos bajo ningún concepto, entre otras muchas cosas. Pero ya vemos que el propio Asamiya se salta rápidamente estas normas, en ocasiones de forma un poco tontorrona, y todo lo usa como excusa para ir generando enfrentamientos allá donde puede.

Dark Angel realmente empieza bastante bien, el mundo que presenta es atractivo, va salpicando la historia de Dark con breves escenas donde vemos a otros Gensei tramando sus cosillas, alguna trama secundaria que apunta maneras, todo apuntaba a que estaba construyendo un lore para que fuesen generándose conflictos entre distintos bandos más adelante… Pero poco a poco uno se va dando cuenta de que las páginas pasan, las historias en las que más nos detenemos son también las más intrascendentes (con batallas muy épicas pero que no dan lugar a que la trama avance) y además en algún momento se introduce la historia de un segundo personaje que se come prácticamente un tercio del tomo para luego no volver a verlo nunca más. Es decir, Asamiya sufre una de sus habituales pájaras que le impiden centrarse en lo que debe (algo que ya vimos de alguna forma en Silent Möbius) y empieza a divagar con historias y personajes secundarios hasta que, sinceramente, yo creo que se cansa de espadas y brujería. Llega un momento que Asamiya dice: echo de menos mis androides y mis naves, y entonces decide añadir aquí unos elementos de ciencia ficción que no se explican, plantea bastantes misterios entorno al protagonista y cuando la cosa parece que tiene ya unos cimientos más o menos marcados, se acaba. Termina y nos deja con el culo torcido y con la impresión de que esto podría haber sido el prólogo de la verdadera historia. Porque no es que se quede a medias, es que se queda en el arranque.

El propio Asamiya ha comentado que no estaba satisfecho por el desarrollo que estaba tomando el manga. Algo lógico, cabrón, si no hacías más que divagar. Pero estaba claro que esto lo iba planteando como un manga de larga duración y terminó en un coitus interruptus en toda regla.

De hecho allá por el año 2000, Asamiya hizo un remake de Dark Angel para el mercado americano, publicado por Image, llamado Dark Angel Phoenix Resurrection. Un cómic a todo color que finalizó con 4 números.

Pero lo que es el manga original que tenemos aquí tiene claro que no quiere continuarlo como bien dice en la entrevista final que se incluye en nuestra edición. Así que esto es lo que hay.

El dibujo de Asamiya siempre ha sido su fuerte. Ya molaba en Silent Möbius, aun siendo una obra muy primeriza, pero en Dark Angel el salto estilísticamente hablando es brutal. Mientras que en Silent Möbius todo tenía ese aire Shirow, aquí Asamiya ya tiene mucho más definido su estilo y vemos esos fondos más limpios, llenos de tramas y grises, y sobre todo esos diseños de personajes estilizados, de narices grandes y melenas al viento.

A nivel de batallas no vamos a tener mucho dinamismo, pero si espectacularidad a tope. Casi todos los combates están llenos de hechizos, invocaciones brutales y explosiones por todos lados.

De hecho, el parentesco más grande, se lo vi sin duda con Kazushi Hagiwara, el autor de Bastard!. Hay momentos donde me daba la impresión de estar viendo páginas, combates y diseños de armaduras, paisajes y demás sacados de los comienzos de ese manga.

Y curiosamente a ambos autores les pasó algo parecido, no a nivel de dibujo, pero si argumentalmente: que se les empezó a ir la cabeza según avanzaban en sus respectivas obras llegando a un punto en el que los dos autores acabaron enterrados en sus propias locuras y sin ganas de continuar. Al menos Asamiya se retiró antes que Hagiwara y dejó esta serie en esos 5 tomitos…

Así que por ir concluyendo, diré que me resulta curioso que Dark Angel sea una de esas obras que siempre se mencionan de este Asamiya cuando es un proyecto tan fallido a nivel argumental. Es una historia que puede mantener el interés buena parte de su duración, pero que en el tercio final empieza a hacer aguas y, llega un momento en el que uno se deja llevar sin más. Sobre todo sabiendo que no se nos va a dar respuesta a absolutamente nada.

Eso si, es muy buena a nivel visual, y ahí es donde está prácticamente todo su interés, en poder conservar físicamente en nuestras estanterías el arte de Asamiya, que además aquí tiene el plus de mostrarnos un mundo de fantasía épica, algo que no volverá a pasar en toda su bibliografía.

Obviamente por todo lo que os digo es difícil recomendarlo salvo que seáis fans completistas de Asamiya, tengáis mucha nostalgia de manga noventero o queráis disfrutar de su dibujazo. Si cumplís una de esas condiciones, seguramente sepáis disfrutar de Dark Angel, pero si no… es probable que os defraude bastante.

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